El Evangelio en Gálatas - Lección Jovén

 Lección 10 "Los Dos Pactos"
Los cristianos que rechazan la autoridad del Antiguo Testamento a menudo ven la entrega de la Ley en Sinaí como una contradicción con el evangelio. Concluyen que el pacto dado en el Sinaí representa una era, una dispensación, de la historia de la humanidad en la que la salvación se basaba en la obediencia a la ley. Pero, debido a que el pueblo fracasó en vivir según las demandas de la ley, Dios (dicen ellos) puso en rigor un nuevo pacto, un pacto de gracia por medio de los méritos de Jesucristo. Esta, entonces, es su comprensión de los dos pactos: el antiguo basado en la ley, y el nuevo basado en la gracia. Por más común que sea esta visión, es errada. La salvación nunca fue por la obediencia a la ley; el judaísmo bíblico, desde sus inicios, siempre fue una religión de gracia. El legalismo que Pablo estaba confrontando en Galacia era una perversión, no solamente del cristianismo sino también del Antiguo Testamento mismo. Los dos pactos no son asuntos de tiempo; más bien reflejan las actitudes humanas. Representan dos diferentes formas de intentar relacionarse con Dios, que se remontan a Caín y Abel. El antiguo pacto representa a aquellos que, como Caín, erróneamente dependen de su propia obediencia como un medio de agradar a Dios; en contraste, el nuevo pacto representa la experiencia de aquellos que, como Abel, dependen completamente de la gracia de Dios para hacer todo lo que él ha prometido.

 
 

Fuente: www.ministeriobullon.com 

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